Buenos Aires
22 de Septiembre 2017

Browse By

Un clan familiar irá a juicio por explotación sexual

Un clan familiar compuesto por tres hombres y una mujer irán a juicio oral y público el próximo 12 de octubre, imputados y detenidos por captar, a través de falsas entrevistas laborales, a 12 mujeres en situación de vulnerabilidad y explotarlas sexualmente en prostíbulos de la localidad bonaerense de La Matanza. 

 

Dos de los imputados deberán responder en calidad de autores del delito de trata de personas, en tanto los restantes acusados como coautores del mismo delito. La banda se encontraba liderada por una mujer que falleció durante la investigación y sus dos hijos: una mujer que se encuentra actualmente prófuga y un hombre señalado como dueño de los prostíbulos.

 

En la etapa de instrucción, el fiscal federal de Morón Sebastián Basso determinó que la organización se dedicaba a la explotación sexual de mujeres en la región metropolitana oeste, especialmente en los Partidos de La Matanza y Morón y los barrios de Liniers y Villa Lugano, mediante la instalación de prostíbulos en locales alquilados, que iban abriendo y cerrando “conforme la presión que se ejercía desde el Estado para lograr desalentar este tipo de negocio delictivo”.

 

Las víctimas  indicaron que fueron engañadas a través de falsas ofertas laborales a partir de carteles en la vía pública que enunciaban la búsqueda de “camarera para boliches”. Las mujeres que allí se encontraban realizaban “copas” o “pases” con los denominados “clientes” quienes las elegían y las llevaban a las habitaciones que estaban contiguas al salón principal, donde eran explotadas sexualmente.

 

Luego, recibían un porcentaje de la suma de dinero recaudado y la otra parte era retenida por una de las encargadas, que a su vez organizaba la actividad de las chicas al momento de tomar contacto con los clientes.

 

Las jornadas eran de 10 a 22 horas  pero una de las víctimas admitió que luego llegó a trabajar las 24 horas del día. Además, detalló que el dueño de los prostíbulos la hacía rotar periódicamente por los tres locales nocturnos.

 

Una de las víctimas agregó que no contaba con el derecho de decidir si dormir o no, porque cada vez que venía un “cliente” ella se debía levantar a cumplir con su “trabajo”. Cuando la joven quería llamar a su casa, los proxenetas le daban un celular para comunicarse, con la condición de que le dijera a su familia que cuidaba chicos todo el día, trabajando en una casa de familiar. 

¿QUE TE PARECIÓ LA NOTA?

  • ME ENCANTA 
  • ME GUSTA 
  • INDIFERENTE 
  • ME ABURRE 
  • ME INDIGNA 

DEJANOS TU COMENTARIO