Browse By

Caso Érica Soriano: 22 años de condena a su ex pareja Lagostena

El 20 de agosto de 2010 fue el último día que la familia de Érica Soriano supo algo de ella. Desde aquel entonces, la joven de 30 años que se encontraba embarazada, se encuentra desaparecida, y todas las pistas indican que quien fuera su pareja, Daniel Lagostena, fue el autor de la misma. Así lo confirmó hoy la Justicia al condenarlo aunque el cuerpo de Érica aún es un misterio sin resolver. “Tiene que haber un nuevo juicio; acá hay cómplices y una mafia detrás de los crematorios”, denunció Verónica Soriano el miércoles pasado.

 

El Tribunal Oral número 9 de Lomas de Zamora brindó hoy un adelanto de la sentencia y los argumentos de la condena y la totalidad de la pena se va a conocer por completo el viernes 13 de julio. Es un caso particular porque la figura de “femicidio” no existía en el momento del crimen y, por eso, el nombre por el cual va a ser condenado será diferente.

 

Preso desde 2016, espera detenido el juicio oral y público donde es acusado por homicidio en concurso ideal con aborto en contexto de violencia de género. En los alegatos, tanto la Fiscalía, como el abogado de la familia Soriano pidieron la pena de 25 años de prisión para Lagostena, al acusarlo del delito de “homicidio simple en concurso ideal con aborto en contexto de violencia familiar”, en tanto, la defensa se pronunció por la absolución por el beneficio de la duda, al considerar que no está probado que la mujer haya sido asesinada y tampoco se encontró nunca el cuerpo.

 

En diálogo con Tiempo Judicial, Ester – mamá de Érica – relató cómo era su hija antes de su relación con Lagostena y su desaparición, cómo fue la relación de Érica con el hoy imputado, y cómo transitó el camino de verdad y justicia que emprendió en 2010 y que desembocará en el juicio que empieza a fines de mayo. “Érica era una chica muy alegre, divertida, graciosa, buena. Y no lo digo porque sea su mamá, pero era buena, de buen corazón siempre. Era una chica muy solidaria” comenzó Ester, recordando a su hija, a pocos meses de cumplirse ocho años de su desaparición.

 

Hacía cuatro meses que Érica había conocido a Lagostena y había comenzado a salir con él cuando decide mudarse a Lanús, donde él vivía, y comenzar una familia, tal como él se lo había propuesto. En aquel momento, Érica era madre de una niña de 12 años, y se había divorciado de su padre “porque ejercía con ella violencia verbal, ella no quería eso para ella” aseguró Ester. “Cuando lo conoce a Lagostena, ella sentía gran admiración por él. Era un hombre culto, una persona muy educada, respetuosa, y ella admiró eso” agregó.

 

“Hacía cuatro meses que se veían y él le propone de irse a vivir juntos, y construir una familia. Ella quería esperar un poco más, porque no se quería ir de casa porque no me quería dejar sola a mí” indicó Ester, debido a que hacía pocas semanas había fallecido su marido. A partir de ese momento, sumó, la pareja de Érica y Daniel “tenía discusiones porque él se victimizaba, le decía que ella no lo quería lo suficiente”. “Ella tenía un poco de miedo porque era muy pronto para hacer una movida muy grande. Pero él empezó a tejer en ese momento”, indicó Ester a este medio.

 

A los pocos días, Lagostena logró convencer a Érica y a su hija para que vayan a vivir juntos a Lanús, y Ester se quedó viviendo sola en Villa Adelina. “Estuve sola cuatro meses, y ahí mi hija desaparece. Esos cuatro meses me dieron la fortaleza para todo lo que se venía después” manifestó.

 

 

El 21 de agosto de 2010, Ester y su familia esperaban a Érica junto con Daniel para comer. “Empecé a llamar a la casa a las 9 de la mañana, al teléfono fijo, al teléfono de Érica y Daniel, y no conseguí hablar con nadie. Dije ‘qué raro que no me atienden’. Vuelvo a hacer lo mismo hasta las 15. Estábamos todos esperando a Érica, no comimos, estábamos alterados porque algo estaba pasando” recordó Ester, que logró hablar con Daniel Lagostena, quien le dice que había discutido con Érica, y que ella se había ido de la casa a las 12 del mediodía. “Yo dije ‘acá pasó algo’, pero no entendía qué estaba pasando. Yo, en ese momento, supe que él le había hecho algo a Érica, porque no era la contestación que yo esperaba” lamentó.

 

A partir de aquel momento, y hasta el día de hoy, Érica no aparece. “Él hizo la denuncia porque nosotros le pedimos que lo haga, porque no quería. De hecho, nunca la buscó. Usaba nuestros volantes para escribir en la parte de atrás” sentenció Ester, dolida. Para ella, Lagostena “no tiene emociones, no le importa nada”.

 

En cuanto a la relación que tenía con su hija, lo describió como una “persona obsesionada, celoso terrible, la llamaba cada diez minutos”, por lo que el hecho que no estuviera preocupado por la desaparición de Érica llamó la atención de la familia.

 

Según Ester y compañera de trabajo de Érica, la joven de 30 años había decido poner fin a la relación con Lagostena, días antes de su inesperada desaparición. “Una compañera de trabajo me dijo que ese viernes 20 de agosto de 2010, ella le había dicho que iba a hablar con Daniel, y dos días antes estuvo en mi casa y me dijo que si no iba a casa, Daniel se moría. Siempre se estaba haciendo la víctima. Ella no estaba feliz, no estaba contenta, se sentía mal. Yo la escuché decir ‘estoy viviendo una pesadilla’” relató.

 

11-07-18 Buenos Aires Veredicto en el juicio a Daniel Lagostena por el crimen de Erica Soriano, esta mañana, en los Tribunales de Lomas de Zamora. Foto: Luciano Thieberger.

En un principio, Lagostena estuvo preso durante siete meses, y luego recuperó la libertad. Durante estos casi ocho años, la defensa de Lagostena ha presentado distintos pedidos de excarcelación hasta el momento del juicio, pero el Juez de Garantías de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, los rechazó. Desde 2016, Lagostena está con prisión preventiva a la espera del juicio oral y público.

 

“Estuvo cuatro años en libertad, y gracias a unos billetes de 2 pesos que decían ‘Soy Érica Soriano, estoy en San Luis. Ayuda’, lo detuvieron. Me llamaron de todos lados por eso, y yo sabía que esa no era la letra de Érica, fue hecho para distraer. Un día me llamó una chica, y me dice que ella tiene una hija que fue violada, y el violador estuvo prófugo dos años, y que apareció un señor que la  podía ayudar, y lo detuvo a los tres meses. Me dio el teléfono, lo llamé al Comisario Mayor de La Plata – Julio Dimarco – y desde la fiscalía lo llamaron y empezó a trabajar en la causa. Ahí descubrimos que Daniel no tenía un solo celular, tenía cuatro.

 

La familia de él si sabía de esos teléfonos. Las escuchas nos dieron otras ventajas, otros conocimientos, como el hecho que hubiera otra persona en la casa esa noche”, destacó Ester como paso fundamental en la causa, no sólo para conocer más datos sobre qué pasó aquella noche de agosto de 2010 en la casa de Lanús, sino también para negarle a Lagostena la posibilidad de estar en libertad.  

 

En cuanto al juicio, que comenzará el próximo 28 de mayo y contará con – al menos – diez días de audiencias, Ester manifestó que “no espero nada, porque el que espera desespera”. “Estamos preparándonos para el día del juicio. Yo voy a hacer lo mejor que pueda, lo voy a intentar. Yo, en todo momento, hice lo que sentí, y le creo a mi corazón y mí sentir” finalizó.

¿QUE TE PARECIÓ LA NOTA?

  • ME ENCANTA 
  • ME GUSTA 
  • INDIFERENTE 
  • ME ABURRE 
  • ME INDIGNA